Equipaje y facturación en el aeropuerto de Ibiza
Plazos, líquidos, equipaje de mano y qué hacer si tu maleta no aparece.
Facturación, equipaje y control de seguridad
Casi todo lo que puede salir mal en un aeropuerto pasa en dos sitios: el mostrador de facturación y el control de seguridad. Ninguno de los dos depende del aeropuerto, sino de tu compañía aérea y de la normativa europea, así que lo que sigue vale igual en Ibiza que en cualquier aeropuerto español.
Facturación. El plazo de cierre lo pone la aerolínea, no Aena, y en las compañías de bajo coste suele ser más estricto de lo que la gente espera. En Ibiza, además, hay un factor local: la terminal es única y en temporada alta la cola de facturación de un vuelo británico de primera hora puede ser notable.
Equipaje de mano. Las medidas y el peso los fija cada compañía y varían mucho entre ellas. Lo que no varía es el límite de líquidos del control de seguridad, que es normativa europea: envases de hasta 100 ml, todos dentro de una bolsa transparente de un litro, una por pasajero. Las excepciones son medicamentos y alimentación infantil, que hay que declarar en el control.
Equipaje facturado. Al llegar, la cinta de recogida aparece en el tablero de llegadas en cuanto está asignada. Si tu maleta no aparece, el trámite es con la compañía o con su agente de handling en la propia sala de llegadas, y hay que hacerlo antes de salir de la zona de recogida: el parte de irregularidad de equipaje es lo que abre cualquier reclamación posterior.
Preguntas frecuentes
Envases de un máximo de 100 ml cada uno, todos dentro de una única bolsa transparente con cierre de un litro de capacidad, una bolsa por pasajero. Es normativa europea, igual en todos los aeropuertos.
Reclamar en el mostrador de la compañía o de su agente de handling sin salir de la sala de recogida, y quedarte con el parte de irregularidad de equipaje. Sin ese documento, cualquier reclamación posterior se complica mucho.
Lo decide cada aerolínea y no hay una medida común: conviene mirarlo en la web de tu compañía el mismo día de comprar el billete, porque es donde más varían entre sí.
Los sólidos no tienen el límite de los líquidos, pero cremas, salsas, yogures y similares cuentan como líquidos en el control. La alimentación infantil está exceptuada si se declara.